La madrugada del 10 de julio, Gonzalo Callejas chocó y mató con una camioneta Nissan Frontier al canillita Marcelo Pucheta, según la imputación del fiscal Guillermo Herrera. La Justicia ya ordenó su traslado al penal de Villa Urquiza, pero Callejas se defiende y dice estar arrepentido. "Fue un accidente; yo no soy un asesino", remarcó el joven por intermedio de su abogado, Javier Lobo Aragón. El imputado, además, justificó por qué no frenó la camioneta tras el choque y permaneció prófugo. "Me asesoraron muy mal", aseveró.